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Mostrando entradas de octubre, 2016

El universo no deja pendientes

Estoy seguro de que fue una de esas cosas que ocurrió porque la estuve deseando durante tanto tiempo, que el universo no hubiera podido contra la fuerza que mi mente impulsaba contra él. Entraba a cada biblioteca pensando que iba a encontrar al libro de mi sueños y justo cuando estuviera apunto de levantarlo, me iba a encontrar con la mano extraña de otra persona, con la intención de arrebatármelo. Dejaría la caballerosidad para otro día y con mis reflejos de baterista me adelantaría para quedármelo y esconderlo en mi espalda con la finalidad de evitar me lo arrebate. Levantaría la cara solo para encontrarme con la dueña de la mano misteriosa, la mujer con la mirada más interesante del mundo, con la expresión mas retadora. nos miraríamos por un momento, no diríamos nada, simplemente nos miraríamos. Un empleado de la tienda llegaría a preguntar si todo está bien, pero ni su voz, ni su presencia nos sacaría de nuestro letargo en el que sólo existirían nuestras miradas pausadas en un mut…

If I could be who you wanted... All the time

A green plastic watering can
For a fake Chinese rubber plant
In the fake plastic earth That she bought from a rubber man
In a town full of rubber plans
To get rid of itself It wears her out
It wears her out
It wears her out
It wears her out She lives with a broken man
A cracked polystyrene man
Who just crumbles and burns He used to do surgery
For girls in the eighties
But gravity always wins And it wears him out
It wears him out
It wears him out
Wears him out She looks like the real thing
She tastes like the real thing
My fake plastic love But I can't help the feeling
I could blow through the ceiling
If I just turn and run And it wears me out
It wears me out
It wears me out
It wears me out And if I could be who you wanted
If I could be who you wanted
All the time
All the time




El día en que nos volvamos a encontrar

Las mañanas frías cuando me enfrentaba al choque de la helada mañana sobre mis mejillas, volteaba a ver al piso del patio. Ahí estaba Demon, mi perro. Esas mañanas no se levantaba a acompañarme hasta la puerta de la calle, sólo me miraba de reojo y volvía a meter su cara entre sus orejas. Por momentos lo envidiaba, él no debía salir tan temprano y podía dormir un poco más. Él decidía la hora para levantarse, cuando tenía ganas de ladrar toda la noche, lo hacía. Cuando no, como esas mañanas terriblemente frías, sólo me miraba partir. Después pensaba en cómo podría ser la mente de un perro, la mente de un ser que te mira y son sus instintos los que motivan sus acciones. Demon no se pregunta nada. Sólo ataca cuando siente peligro, y se pone de pie de un brinco cuando quiere agradar a los demás, o se duerme cuando tiene frío. No se pregunta por qué. No se pregunta por qué aparecen personas un día y porque ya no están al otro.
No me gusta pensar en la razón por la que aparecen cosas y despu…